Comunidades Autónomas insolidarias

altcadv Lun, 21/07/2008 - 11:08

Esta a punto de abrirse la negociación para la financiación autonómica, y el "Gobierno de España" afirma que distribuirá el dinero por criterios poblacionales.
Y nos volvemos a quedar fuera. Castilla y León, la mayor comunidad por superficie, una de las más necesitadas de fondos en caso de que los gobernantes actuales quieran aplicar su "Ley de Desarrollo Rural", será una de las que menos dinero reciba para su autofinanciación.
Les da igual que nuestra comunidad cuente casi el 19% de la superficie de España. Les da lo mismo que nuestros pueblos sigan perdiendo población, independientemente que hayan aprobado una Ley para su desarrollo hace menos de un año.
Retrasaron de 2010 al 2020 la construcción de las autovías y vías férreas que Castilla y León, que el Plan Viaria observaba, a través del PEIT. Crearon su modelo de transporte de la comunidad, en vez de completar lo previsto en el antiguo plan y ampliarlo posteriormente, retrasando 10 años más una mínima infraestructura de transporte.
Las comunidades periféricas egoístas, aquellas que desarrollaron primero gracias a que la inversión del estado se canalizó hacia allí en detrimento de otras, ganan ingentes cantidades de dinero gracias al comercio de múltiples productos que comercializan desde sus fábricas y que se venden en el resto del país. Ni quieren ni ayudar a que desarrollemos, ni compartir esa riqueza. No consideran que hoy tienen lo que tienen porque otras regiones se quedaron sin ello desde los albores de la Revolución Industrial Española, incluyendo población.
Pero la historia no para aquí. También es de sobra conocido que la oligarquía de ciertas regiones paralizaron una vez tras otra los continuos intentos de conectar el Cantábrico y el Mediterráneo desde Cantabria a Valencia por ferrocarril y vías de alta capacidad. Nos encontramos con que no sólo desarrollaron primero, sino que además "retrasaron" el avance de otros.
No me gusta que me engañen aprobando leyes para el desarrollo de los pueblos y luego distribuir el dinero de la financiación autonómica en función de la población. El territorio también es importante. Y aquí necesitamos desarrollar infraestucturas que aún no tenemos porque se las han construido a otros antes. Ya es hora de que nos vuelvan los intereses de lo prestado a las comunidades más avanzadas, tanto en lo referente a dinero como a capital humano.