Trámite con la administración. ¿Obligatoria la presentación electrónica?

altcadv Jue, 13/04/2017 - 18:47

El avance de la tecnología es imparable. Nuestras administraciones quieren aprovecharlo, aunque no se sabe muy bien la razón, dado que para nosotros puede suponer gastos (gestoría) o frustración (por no ser capaces de hacer lo que ya habíamos aprendido). El problema es que el actual sistema de presentación telemática falla una vez tras otra. Y si es el único medio disponible, no queda otra que tragar.

Esta es mi historia, para mostrar lo lejos que estamos de estar mejor. Viernes 7 de abril, la Plataforma de pago de Impuestos y Tasas de la JCYL no permite realizar ningún pago... ¡¡durante un día entero!!. Tras dejar pasar 4 días, por fin lo consigo, pero es ahora la página del Ministerio de Fomento la que no me permite subir los archivos necesarios para presentar la solicitud. La respuesta que me dan, dado que me tengo que poner en contacto por email con el Ministerio de Fomento según las indicaciones telefónicas de un funcionario de la JCYL, es que falla el gestor de archivos y que lo siga intentando. Seis horas después, y tras varios intentos, lo consigo. Lo peor es que no indican que documentos hay que presentar exactamente, dado que como se les autoriza a consultar con otras administraciones... Pero tranquilo, que si falta algo te llegará una carta certificada pidiéndotelo.

Tardé más en hacer la presentación electrónica que en llevarlo a Burgos y entregarlo en el registro de la JCYL porque los sistemas que tienen instalados no tienen la calidad necesaria como para exigirnos un único modo: el virtual. Y es el comienzo de lo que nos espera. Tecnologías de la Información tercermundistas que nos van a complicar la vida en lo relativo al trato con la Administración, que se vuelve mucho más frío e impersonal.

El único ahorro que le veo yo a este sistema, dado que funcionarios hacen falta para revisar la información, es que les escaneamos los documentos. Lo demás son todo gastos, porque no quiero imaginar lo que cuesta la programación de las plataformas de las sedes electrónicas, los servidores, el ancho de banda y los servicios de almacenamiento de datos, entre otros conceptos.