La tomadura de pelo del IBI Urbano. Capítulo 2017

altcadv Jue, 06/07/2017 - 16:49

Sin más. Otro 7% para arriba. Pensaba que un cambio en el ayuntamiento iba a conseguir parar inversiones inasumibles y bajar los impuestos. Sin embargo, nos encontramos en 2017 con mucho más gasto directo, el cual se ha ido financiando los últimos años con los ingresos a mayores provenientes del importe pagado por el IBI Urbano (las últimas subidas han sido: 10% en 2015, 10% en 2016 y 7% en 2017).
¿A qué espera la corporación actual para solicitar al Catastro la bajada de las Bases Imponibles Catastrales?, A que están esperando para bajar los Tipos?¿Por qué no han renunciado a las subidas de las Bases Imponibles que, año tras año, se han incrementado desde 2014? Los ingresos han ido aumentado continuamente para financiar un mayor volumen de gasto. Sin embargo, se ha utilizado como justificación (o excusa) de las subidas la vigilancia a la que estaban sometidas las arcas municipales por parte del Ministerio de Hacienda y que no les permitía ingresar menos. Lo más importante de todo es que el IBI Urbano podía haber permanecido estable y se habría ingresado la misma cantidad, no menos. Pero es fácil engañar al que te cree a pies juntillas.
Lo peor de todo es que no están dispuestos a reducir la cantidad gastada, porque el equipo de gobierno actual tienen previstos varios proyectos nuevos, por lo que se preveen subidas de otros impuestos para compensar una previsible bajada de la contribución para el año que viene y el siguiente de cara a las elecciones municipales de 2019. No obstante, hay que recordar que hacer calles de bajo coste con malas hierbas saliendo del asfalto, dejar secar los arboles de la ribera, no sellar las grietas de las calles asfaltadas durante los últimos cuatro años para evitar deterioros posteriores, celebrar la Feria de San José en fin de semana (porque el 19 de marzo era sábado en 2016 y domingo en 2017) y tener la misma afluencia, o menos, que entre semana, derrochar en verbenas, mantener en funcionamiento instalaciones innecesarias, quitar celebraciones que el pueblo votó que no deberían eliminarse y cumplir la Ley de Memoria Histórica (cambiando nombres de calles) pero no la Ley de Ruido (el día que haya denuncias, se acabaron las verbenas hasta semejantes horas, muy seguidas o incordiando en la misma zona todo el verano) son los signos del derroche e incapacidad de un equipo de gobierno que lo ha hecho, con diferencia, mucho peor que sus antecesores.