La ley de la selva

altcadv Sáb, 19/07/2008 - 11:08

Dando un paseo por Melgar, uno puede darse cuenta de la falta de respeto a lo publico y a lo privado. A saber:
El pasado miércoles un coche se atrevió a cruzar bajo el soportal del Banesto, cruzando toda la zona de obras que tenía el acceso cortado. Se tuvieron que colocar las jardineras rápidamente para evitar que, algo que jamás había ocurrido, volviese a suceder por la ocurrencia de alguien "muy inteligente" de no respetar las normas.
Ayer viernes, el personal ayuntamiento rellenó las jardineras entre los dos soportales de la plaza y las del acceso al callejón. Durante la pasada noche, algunos cazurros han estado tirando tierra por toda la zona reurbanizada.
En las piscinas, la pasada semana, doblaron las duchas y arrancaron el grifo de la fuente. En el frontón, continuas pintadas. Algo está fallando si en la zona del río se puede actuar con tanta impunidad. Vigilancia Cero.
Las puertas de los garajes del la zona centro no están siendo respetadas, teniendo serios problemas para poder salir a la calle. Mientras tanto, seguimos sin una ordenanza municipal que regule esto y, por ende, sin una grúa que pueda retirar los coches legalmente. Da igual que sea privada o pública.
Se tiran basuras a los patios de casas que dan a las calles. Es de suponer que algunos individuos, o son unos cerdos, o unos incultos, por no saber diferenciar entre "contenedor" y "propiedad privada".
Los niños no deben acceder a los jardines y dedicarse a tirar la tierra de estos y a arrancar plantas. Y menos aún con los padres presentes. ¿Nos gustaría que hicieran lo mismo en los nuestros?
Destrozos de mobiliario urbano. De esto ya se habló en un artículo anterior. Lo único, puntualizar que las jardineras no son bancos.
Se percibe claramente una cierta desidia, espero que a quien corresponda se de por aludido, a la hora de mantener y vigilar lo que es de todos y de garantizar la seguridad y respeto a lo privado. La ley de la selva solo es aplicable allí, pero algunos se creen con la libertad de aplicarla donde les viene en gana.
Las administraciones y organismos oficiales (CHD, Ayuntamientos, Junta, "Gobierno de España" y demás) se tienen que poner las pilas y dejar de hablar de desarrollo rural, que ya aburre tanta demagogia y tan pocas actuaciones. Seguridad (vigilancia por sistemas electrónicos y personal de seguridad, y mayor presencia en las calles de guardias municipales y civiles, alguaciles y policías), normativa (entre ellas, la de aparcamiento y vados y la normas urbanísticas), incremento de fondos (no redistribución, que así la renta disponible no aumenta) y burocracia mucho más ágil (que no retrase proyectos vitales para los pueblos).