Derechos y deberes: obligación de denuncia

altcadv Sáb, 05/07/2008 - 10:39

Cada vez que en nuestros pueblos se producen daños a la propiedad municipal, que nos pertenece a todos los que en ellos habitamos, un sentimiento de estupor nos invade.
El hecho de que no tuviésemos agua en Melgar a las 8:00 de la mañana hace escasas fechas es un paso más de aquellos que apedrean los cristales de los edificios públicos, dañan instalaciones deportivas, inutilizan cerraduras, rompen bancos y farolas del paseo del río, roban en negocios... Desde luego, esto no puede seguir así.
No es de recibo que semejantes impresentables salgan impunes una vez tras otra. Es necesario que se tomen medidas de modo urgente, o de lo contrario seguiremos pagando la reposición y reparación de todo aquello que resulte dañado.
No respetan nada y la escasa presencia de la autoridad en este pueblo no los disuade. Aquí es donde debería plantearse la vigilancia a través de cámaras en circuito cerrado, la denuncia de todo acto vandálico que presenciemos (aunque sean menores los que los realizan) y, si las cosas van a peor, la vigilancia vecinal.
Es ya necesario un aumento de la vigilancia por parte de las autoridades, lo que implica mayor número de efectivos, y buscar la manera de montar sistemas de videovigilancia. La delincuencia está en claro aumento y requiere de nuestra denuncia. La reclamación a quien ha de ocuparse de nuestra seguridad es ya más que necesario. Esto no es ni aceptable, ni tolerable.